Posición Nacional de Jóvenes Paraguayos sobre Cambio Climático

Este documento resume las posturas y propuestas de 300 jóvenes de varias regiones de Paraguay recolectados a través de encuentros climáticos juveniles y un formulario online. La postura que refleja busca influenciar los escenarios de tomas de decisiones y aportar a una construcción colectiva de soluciones frente a la lucha del cambio climático.

El presente contexto internacional nos pide estar más unidos que nunca. El futuro acuerdo climático internacional que entrará en vigencia en 2020 y las INDCs (contribuciones previstas y determinadas) presentadas con anterioridad a la cita mundial de diciembre en la COP21 nos hacen optimistas de que ustedes y nosotros construiremos el futuro que queremos: un futuro climáticamente responsable.

Para lograr una transición energética renovable y de desarrollo sostenible, el mundo ha recurrido a más de 20 años de discusiones y puestas en práctica de instrumentos, legislaciones y proyectos en todos los niveles (local, nacional e internacional). Hemos aprendido varias lecciones pero una de las más importantes es que no podemos retroceder frente al pedido de ambición climática y que no hay desarrollo sostenible sin la participación activa de jóvenes y niños en el mismo. Menos en un país de jóvenes como el Paraguay en donde el 75% de la población está entre los 0-39 años haciéndolo el país con más jóvenes de la región y demostrando que un reto a cumplir está en generar espacios para participar más consistentemente en el tiempo.

En un esfuerzo por contribuir al camino a París y a la materialización de las contribuciones nacionales, los jóvenes nos estamos educando para que seamos socios por un Paraguay sostenible. Sin embargo, consideramos que las contribuciones presentadas por Paraguay ante la CMNUCC si bien reflejan la importancia del tema en el país, no son un ejemplo de ambición climática. No obstante, existe un potencial de aumentar sus contribuciones al fortalecer las capacidades de sus habitantes, instituciones para optimizar la utilización de los recursos de la naturaleza sin comprometer su disponibilidad de los mismos para las futuras generaciones. Nuestra proyección a futuro como país no debe sentirse comprometida con un desarrollo rico en energías limpias.

Adaptación

Para los jóvenes de Paraguay el sector de bosques seguido con el de la producción agrícola y ganadera son los sectores que más apoyo y acción urgente requieren tanto por su vulnerabilidad así como por su potencial en el crecimiento económico del país. Es esencial para Paraguay generar resiliencia frente al cambio climático y aplaudimos el hecho de que sea tenido a la par junto a la mitigación.

También mostramos respaldo a que desde la Convención Marco de Naciones unidas de cambio climático se dé continuidad al programa de trabajo de Nairobi con el fin de permitir la cooperación técnica e intercambio de información en materia de adaptacion climatica.

Asimismo, respaldamos el hecho de que el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas” continúe siendo eje para alcanzar justicia climática. Consideramos que los países desarrollados deben brindar recursos/herramientas a los en vía de desarrollo para el CC. Esta vez el crecimiento y desarrollo debe venir con mayor consciencia y responsabilidad en el uso eficiente de los recursos naturales. Consideramos al Cambio Climático transversal a todos los sectores de la sociedad pues en la esfera social en la que nos desenvolvemos afecta desde la salud hasta la educación. Por esta razón debe incluirse dentro del currículo educativo de las instituciones de educación y formación, de tal forma a sensibilizar desde las aulas a niños y a jóvenes.

Hay una brecha en la información y educación entre sector urbano y sector rural siendo este último clave para el desarrollo del campo, la agricultura y el buen uso de los recursos naturales.  Por esta razón deben crearse espacios de debate y mesas de diálogo con las autoridades locales para nuestra participación activa e incidencia en nuestras localidades.

Mitigación

Con la presentación de las INDCs se tiene no solo un acuerdo con responsabilidad compartida entre todos los miembros de la cmnucc, sino que también se convierte particularmente en Paraguay en un instrumento que permite insertar el cambio climático en la agenda nacional.

Es necesario que se dé apoyo financiero y técnico adicional con el fin de cubrir los costos que implica disminuir las emisiones en el porcentaje proyectado por Paraguay de 10% hasta 2030. Asimismo creemos que debe mejorar y actualizar la presentación de la información contenida en las comunicaciones nacionales de cambio climático para que cumplan con el objetivo de ser útiles frente a la sensibilización y educación de la población.

Los jóvenes paraguayos estamos de acuerdo en que sectores tales como el transporte y la industria también tienen una huella de carbono muy grande en el desarrollo de sus actividades y que por tanto deben ser sujeto de medidas que reduzcan las emisiones que generan que además contribuiría a un país más sostenible e incluyente.

Hay un desconocimiento generalizado sobre Redd+ y su impacto en el país, además sobre su eficiencia como un instrumento para frenar la deforestación de bosque nativo a pesar de que es un instrumento que se aplica en Paraguay desde hace años atrás. Instamos a reconocer a los conocimientos ancestrales y el aporte de comunidades indígenas en el manejo adecuado de bosques a ser incluidos más activamente en la definición y aplicación de medidas para mitigar el cambio climático. Asimismo el género debe ser un elemento a incluir debido a la diferenciación entre los mismos y el rol activo que tienen las mujeres paraguayas, históricamente demostrado.

Financiamiento

Paraguay requiere recibir financiación internacional para costear de manera transparente proyectos que logren apoyar a comunidades resilientes frente a los impactos variables del cambio climático. Además adquirir nuevas tecnologías requiere de inversiones en aras de renovar el transporte, apoyar la investigación, ingeniar nuevos auxiliares para cultivos como agroquímicos que no pongan en riesgo la salud de ningún habitante y sobre todo garantice el acceso de agua de calidad.

Respecto a los recursos que requiere la lucha frente al cambio climático, los jóvenes traemos a colación el dicho que reza “el que contamina, paga”.Deben crearse estrategias para involucrar activamente a la academia en la generación de conocimiento e información científica válida, al sector privado y al sector público en la financiación de proyectos locales encaminados a la conservación de bosques nativos (pagos por servicios ambientales), créditos a agricultores, al ofrecimiento de soluciones tecnológicas de bajo costo, determinación de la huella de carbono que apoye el consumo y producción sostenibles, y sobre todo crear programas apoyados en los principios de la UNESCO sobre educación para el desarrollo sostenible.

El involucramiento de la juventud puede darse en la investigación, educación, comunicación y apoyo de forma que el relevo generacional no sólo comparta una responsabilidad con el uso de la naturaleza sino que con cada generación se incremente el gusto, trabajo y las oportunidades para desarrollarla sosteniblemente. Los jóvenes estamos listos para traducir de problemática a acción. Y ustedes? Construyamos juntos el Paraguay que queremos!